Clases de inglés en Pucallpa
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Es fundamental conocer y poner en valor el esfuerzo de quienes lideran proyectos de ayuda en países en vías de desarrollo. A pesar de las dificultades y las situaciones complejas que —en muchos casos— generan grandes quebraderos de cabeza, estas personas no tiran la toalla y persisten en su labor.
Como muestra, resumo algunas de las situaciones en las que se vio la hermana Cristina Lenscak para poner en funcionamiento unas clases de inglés. En cualquiera de los lugares en los que residimos, esto se reduciría a ir a cualquier academia más o menos cerca de donde vivimos, pagar las cuotas y asistir a clase. La cosa parece sencilla, en Pucallpa… no lo es tanto.
La hermana Cristina nos escribió diciendo: “Con fecha 12 de mayo de 2025, recibimos la transferencia de 4.570,11 dólares. Desde entonces empezamos las clases de inglés, pero los problemas se iban sumando, sobre todo en lo que respecta a los profesores. Los que habíamos contactado para comenzar nos abandonaron rápidamente: dos porque les aumentaron las horas en el colegio y ya no disponían de tiempo; otro porque le ofrecieron un puesto de traductor en una nueva empresa que se está instalando —lo cual le implicaba continuos desplazamientos hacia diferentes ciudades acompañando a los empresarios—; y una tercera porque se presentó al concurso de Miss Pucallpa y ya no disponía de tiempo libre entre desfiles, presentaciones, etc.. En fin, que gracias a Dios, finalmente podemos contar con una excelente profesora que enseña bien y es muy querida por los alumnos.

Al comenzar las clases de inglés, la asociación mexicana, “Te invito a mi mesa” nos pagó 30 suscripciones a una aplicación para aprender inglés, diseñada especialmente para niños y jóvenes. Se llama Nomines. Esta asociación fue contactada a través de nuestra fundación Anunciata Solidaria.

Poco a poco los inconvenientes se van solucionando y creemos que este curso que va de abril a diciembre 2026, muchos otros niños y jóvenes podrán aprovecharse de este maravilloso servicio.”
INFORME ECONÓMICO
(Las cantidades están expresadas en Soles, la moneda de Perú, que actualmente tiene un cambio de 3.3 soles por dólar.)
La hermana Cristina nos dice que con las existencias alcanza con creces para todo el año 2026 y parte de 2027 y nos agradece la gran ayuda que están brindando a nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
La cadena de alegría
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En la cultura rural de Ruanda, la música, el canto y el baile no son solo formas de entretenimiento, sino el tejido conectivo de la vida comunitaria.
Celebrar las buenas noticias (ya sea una cosecha exitosa, un nacimiento, una boda o la resolución de un conflicto) mediante el ritmo de las palmas y el canto es una práctica profundamente arraigada.
¿Cómo se manifiesta esta tradición?
En las zonas rurales, donde quizás no siempre hay instrumentos musicales a mano, el cuerpo se convierte en el instrumento principal. Las palmas no se usan solo para aplaudir al final de un acto, sino como base percusiva rítmica que guía a los cantantes y bailarines. Es común ver a un grupo de personas rodeando a los celebrantes, marcando un compás constante y complejo con las manos.
Las celebraciones suelen seguir un patrón de "llamada y respuesta". Un líder inicia un verso relatando la buena noticia o alabando las virtudes de los presentes, y la comunidad responde al unísono con un estribillo, siempre acompañado por el movimiento corporal.
¿Por qué es tan importante?
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Cohesión social: En Ruanda, la alegría no se vive de forma individual, sino colectiva. Si un vecino recibe una buena noticia, toda la colina (umusozi) lo celebra.
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Transmisión oral: Muchas de las canciones cuentan historias de la comunidad, manteniendo viva la historia local mientras se festeja el presente.
Esta introducción es para explicar el comportamiento de las personas que al recibir la buena noticia comenzaron a cantar y bailar dando las palmas de forma rítmica, tal como se puede ver en el vídeo.
Hace dos semanas, Jose Manuel nos llamó desde Ruanda. Estaba allí con Sor Clementine, viendo sobre el terreno lo bien que funcionaba nuestra ayuda. Él traía artesanía y necesitaba darle salida. Ahí apareció otro eslabón fundamental: Marcelino, párroco de La Milagrosa de Gijón, se volcó con tal entusiasmo que recaudamos 1.022,45€.
La cadena siguió sumando: Jose Manuel redondeó la cifra hasta los 1.200€, convirtiendo vuestro esfuerzo en 2.000.000 de francos ruandeses. Y en todo este proceso, la colaboración de Macu, Manolita y Esperanza, junto con Araceli ha sido otro apoyo constante.
Pero el eslabón más importante, el que cierra el círculo y permite que esas mujeres bailen hoy, sois vosotros. Habéis demostrado que cuando nos unimos, conseguimos objetivos que de forma individual serían imposibles. Formáis parte de esta cadena y sois la prueba de que, de verdad, juntos ayudamos más.